Premonición de la sequía


ippEl día de elecciones, observamos esta mapa en relieve de Colombia en el Colegio San Pedro Claver de Bucaramanga. Uno de los votantes lo analizaba y decía que eso debió ser muy bonito en su época, que lástima que el se hubiera secado, que ojalá eso no fuera una premonición del futuro del planeta. A lo que el compañero le respondió que al contrario con el calentamiento global antes en mapa se iba a desactualizar aun mas, pues el nivel del mar subirá y de los volcanes nevados en los trópicos no quedará sino el recuerdo.

 

Las procesiones de Semana Santa por estos tiempos


DSC_2964
Estos son los encargados de la música en la procesión de la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús en Bucaramanga (más conocida como la Iglesia del Colegio de San Pedro). Una camioneta con equipo de sonido y un instrumentos de esos modernos repletos de música, pero sin músicos. El tipo mueve un dedo y suenan flautas, marcas, timbales, xilófonos, tiples, clavicordios, panderetas, guitarras, guacharacas, trombones, arpas, violines y toda una fabulosa orquesta que haría ponerse verde de la envidia a los antiguos maestros de las bandas de pueblo.

Ya ni para fotografiarlos. Antiguamente y aún en unos de esos alejados pueblos los aficionados a la fotografía se deleitan con esas bandas que tienen algo del encanto y el espíritu de papayeras, en los que no falta el bobo del pueblo cargando pesadamente los atriles y uno que otro pesado aparato. Otra de las cosas que les gustaba a los niños de antaño, según cuenta mi padre, era ir a chupar limón y hacerles muecas (por una supuesta acidez de la fruta), a los músicos de los instrumentos de viento, para dizque hacerlos salivar y perder el compás. A estos de hoy en día ni eso, pues la máquina sigue sonando sin que siquiera la miren. ¡Mejor para las viejas beatas!

Y de la música que interpretan ni hablar. Rondan en la piratería, o en la burla de los derechos de auto, cada vez que paso y escucho en las iglesias católicas que están ejecutando (asesinando) la canción “Hey Jude“, pienso el lo irónico que resulta eso, cuando recuerdo lo que una vez dijo el autor de la canción: “The annoying thing is I have to pay to play some of my own songs. Each time I want to sing ‘Hey Jude’ I have to pay.” (“Lo que molesta es que tengo que pagar para interpretar algunas de mis propias canciones. Cada vez que quiero cantar ‘Hey Jude‘ tengo que pagar.”) Esa vaina esta regulada por las normas de derechos de autor, si uno le cambia la letra a una canción y la interpreta en publico lo pueden acusar de “robo” de derechos de autor, más aun si no se dan públicamente los créditos. Bueno, pero esos es algo que esos “músicos” no saben o si lo saben lo pasan de agache con la anuncia de los curitas.

Una conversación informal con Carlos Eslava


Por la radio nos enteramos del fallecimiento del fotógrafo Carlos Eslava, se podría decir que era el fotógrafo “oficial” de la ciudad de Bucaramanga. Eso nos lleva reproducir esta entrada publicada en junio del 2007 en otro blog.

Luego de varios años sin ejercer su profesión de fotógrafo, vuelve tras las cámaras Carlos Eslava Flórez. Nacido en Pamplona, se formó como fotógrafo en Socorro, llegó a Bucaramanga en 1953. Se ha movido en diversos campos de la fotografía, en reuniones sociales, fotografía comercial y publicitaria. Tiene registro del crecimiento urbano de Bucaramanga y sus alrededores desde la segunda mitad del siglo XX.

Fotografía Carlos Eslava Flórez

Fotografía Carlos Eslava Flórez

Una búsqueda en Internet sobre imágenes de Bucaramanga encuentra gran cantidad de fotos originales de Carlos Eslava, en algunos casos sin los debidos créditos. Comenta Carlos Eslava:

Luego de asistir a la inauguración del Parque Chicamocha, en donde casi no me dejan entrar por tener vencida la credencial, y gracias a la ayuda de varios amigos, al fin pude entrar al palco de prensa. Allí, los colegas me tomaron fotografías y hasta me hicieron un reportaje que apareció en El Frente”.

“Un viaje a Santa Marta y luego de aburrirme sentado en la playa, me llevó a explorar en los hoteles en busca de postales, no encontré nada que valga mencionar y ello me llevó otra vez a entusiasmarme por la fotografía de forma profesional”.
“Tomé cerca de 400 fotografías de las cuales escogí 100 para pasar a contacto y de esas finalmente 20 o 30”.
“Ya no uso el cuarto oscuro, ahora me digitalizan las fotografías en altísima resolución, directamente desde los negativos”.
“El secreto principal de la fotografía está en tener ‘buen ojo’, en escoger la luz apropiada, en la forma como esta ilumina los objetos, en escoger el encuadre para una buena composición y algo de suerte”.
“Al fotografiar gente me hago el pendejo hasta que puedo tomar la foto a la persona distraída, así me evito que se ponga a posar”.

A pesar de ser más conocido por sus fotos sobre Bucaramanga, le encanta fotografiar a las personas y los detalles.

“Sigo con película normal, que aún no ha sido superada por las cámaras digitales. Se requiere de una de más de 8 megapixeles para lograr una calidad semejante y esas cámaras son muy costosas”.
“Tengo más de 500 fotografías de Bucaramanga, estoy digitalizando a muy alta calidad los negativos de mi archivo. El proceso es costoso. Estoy en proceso de elaborar un nuevo libro para Metrolínea. En estos momentos tengo una exposición en Neomundo, los invito. Y la próxima semana haré un vuelo sobre Bucaramanga, en horas de la tarde, ya que no tengo casi fotografías con la luz de esas horas, especialmente ahora en enero con tanto sol; casi todas son tomadas en horas de la mañana.”.
Así se despide Carlos Eslava.

Y lo despedimos.

Por la calle 42


Casa Garabato

Cada vez que camino por la calle 42 en Bucaramanga,siento que me hace falta la casa que llamábamos de “garabato”. De Garabato Puyana, pues allí vivía quien así llamábamos. Durante mucho tiempo estuvo pintada de blanco y de ella destacaba ese raro arco de la entrada era y un volumen cilíndrico que contenía la escalera. Por el costado oriental estaba el ingreso de servicio y a un costado el cuarto / estudio de Mauricio, pues era el nombre real de Garabato. Allí él tenía su extensa y envidiable colección de música.

 A principios de siglo,la casa pasó a ser una sede política, ni más ni menos desde ese balcón el nunca bien olvidado alcalde Iván Moreno, pronunció su famoso discurso de la victoria: el del vasito de leche. La casa luego fue pintada de amarillo mientras sirvió de sala de ventas del edificio que vino a remplazarla.