De nuestro amoblamiento efímero


A algún creativo una vez se le ocurrió llenar el llamado “Paseo del Comercio” en Bucaramanga de unas ‘esculturas’ de las Hormigas Culonas. Esas hormigas que nos encanta comer a los Bumangueses. Bueno, esas ‘obras de arte’ en realidad eran como los cuadernos de colorear que venden para calmar las ansiedades modernas.

Eran unos esqueletos de acrílico o similar y los ‘artistas’ las colereaban. (Algo igual se hizo con unos árboles durante la nefasta administración del ex alcalde y ahora jardinero en la cárcel de San Gil Iván Moreno Rojas.

Obviamente, esos materiales baratos están destinados a deteriorarse si se dejan en el espacio público bajo el rigor de los elementos. De ellos solo quedan unos que misericordiosamente algunos vecinos han protegido y recogido.  Del resto quedan solo los incómodos y enanos pedestales que se han convertido en vitrinas para los vendedores ambulantes. O puede quede pronto sean alguna variante del urbanismo táctico local. ¿O un itinerante perfomance?

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Y siguen con los arreglos navideños


Realmente para algunos no han acabado las fiestas de fin de año. En los parques de Bucaramanga aún está la iluminación decembrina. Y la gente visitando y tomándose fotos para demostrar que estuvieron allí.

Hasta el de los pinchos siguió haciendo su agosto en enero.

Navidades en el espacio público apodado “La Piel de la Democracia”



Al ver esta fotografía de un ‘árbol de navidad‘ tomada en el Paseo del Comercio (informal) en Bucaramanga, me dice que identificado como El Abad de la Meseta de Bucaramagna, “No es por joder, pero esa si es la muestra palpable de esa estrategia sobre el espacio público de la actual administración respecto a la versión vernácula del ‘urbanismo táctico”, mano“.

No puedo menos que estar de acuerdo con el amigo.

San Rafael


Una de las calles del Barrio San Rafael, uno de los más antiguos de Bucaramanga. Nació como barrio obrero, sus casas en su mayoría en adobe y alguna que otra inconclusa en ladrillo cocido. Andenes angostos y obstruidos.
Las calles polvorientas denotan que pese a ser un barrio totalmente pavimentado, alguna entidad pública realiza obras de rotura de pavimento. Al fondo, la silueta del cerro de Palonegro, allá en donde a finales del siglo antepasado se libró una de las más cruentas batallas de La Guerra de los Mil Días. A mitad de la cuadra, una escuela, como indica el aviso en la calzada: Despacio, Zona Escolar.