El posible futuro del parque La Flora


En la semana anterior se preguntaba el subpasquín Gente de Cabecera sobre el futuro del Parque la Flora. Múltiples respuestas nos pasaban por la mente. En esos días el diario (El Pasquín lo llamaba mi padre) Vanguardia Liberal señalaba la polémica respecto al traslado del los vendedores ambulantes al parque Centenario.

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Esa maniobra para despejar de vendedores ambulantes el espacio público llevándolos a unos parques (que son también espacio público), me recuerda un pasaje de una poesía infantil de Rafael Pombo llamada “Simón el Bobito

Vio un montón de tierra que estorbaba el paso
Y unos preguntaban ¿qué haremos aquí?
Bobos dijo el niño resolviendo el caso;
Que abran un grande hoyo y la echen allí

 

Acá abrieron tres hoyos.

Un amigo preocupado nos comentó: “Esa vaina es retroceder más de treinta años, a los tiempos de la Asociación de Municipios del Área de Bucaramanga – AMAB-. Cuando el Parque estaba invadido por los vendedores. A ese paso esos muchachitos seguidores del alcalde Rodolfo van a volver a traer a los alrededores del Parque Centenario las terminales de buses empresas intermunicipales de buses, parece que con la “integración de los cacharros de buses a Metrolínea se están dando los primeros pasos. Y también a los mayoristas de víveres y abarrotes a los alrededores de la plaza de de mercado del centro. ¡Pendejos que no conocen la historia y creen estar innovando!”

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Nuestras Fake News


 

De vez en cuando los desocupados de las redes sociales nos envían algunas pendejadas. Como por ejemplo este dizque recorte de una noticia falsa. (La cual mi amigo #crótatas diría que tiene matices de verdad).

Bueno, algo es algo.

Exagerando la asistencia a una reciente manifestación en Bucaramanga


En estos días estuvimos muy ocupados pensando en la forma de medir la cantidad de asistentes a una manifestación.
Pensando en la Marcha en defensa del Páramo de Santurbán del 6 de octubre. Vimos algunos trinos en las redes sociales. El trino de Jorge Ortiz Prada, (@jorgeor85454163) decía de los asistentes: “Muchos, más de 100.000”

Y Jorge Figueroa Clausen en su cuenta de Twitter era un tris más preciso (@figuerjoda) “101.345 personas”.

En la página web de la Revista semana se hablaba de 50.000 personas.

El asunto parecía algo exagerado, las primeras dos cifras equivalen a un quinto de la población de Bucaramanga. O un décimo de su área metropolitana. O un vigésimo de la población del departamento de Santander. Entonces nos dio por calcular cuanta gente cabe en la Plaza Luis Carlos Galán. Algo que parecía muy jodido, pues medir al lado del Palacio de Justicia y del Centro Administrativo nos haría parecer sospechosos. Si, sospechosos a los ojos de los paranoicos vigilantes y agentes de seguridad que abundan en el sector.

Ahí fue cuando nos acordamos de una herramienta de Google Earth que permite medir sobre las fotografías de satélite. Y así medimos la Plaza Luis Carlos Galán.

El resultado fue de 4.995,26 metros cuadrados que para efectos de nuestro cálculo lo aproximaremos a 5.000 m². Que para las cuentas, el total de asistentes los aproximaremos a cien mil para los Jorges y a cincuenta mil para Semana. Al dividir 100.000 personas entre 5.000 metros cuadrados obtenemos una densidad de 20 personas por metro cuadrado.
Y al dividir 50.000 personas entre 5.000 metros cuadrados nos resultan 10 personas por metro cuadrado. En comparación la densidad en un ascensor según la “Biblia” de los estudiantes de arquitectura es de 6 personas por metro cuadrado.

Y eso sin caminar ni zangolotearse. Una densidad más alta que la del camarote de “Una Noche en la Opera”, en la película de los Hermanos Marx.


Esas densidades ni en Metrolínea cuando el pasaje era gratis…
Bueno, dirán que todos estaban en la calle 36. Para eso recordamos un artículo sobre el tema en El País de España. (Ver el artículo). En resumen, en él luego de varios conteos con drones les sale una densidad máxima de dos personas por metro cuadrado en manifestaciones. Por eso medimos una cuadra de la Calle 36.

Los cuales aproximamos a 880 metros cuadrados, lo que daría una ocupación de 1.600 personas por cuadra. Se necesitaría una marcha de 62 cuadras, bien apretaditos para completar los más de cien mil. O 126 cuadras si van desfilando o marchando.

Y que conste que estamos por la defensa del Páramo de Santurbán. Desde pequeños no hemos entendido esa fijación y fetichismo ancestral por el oro. Ni pulseras, ni medallas, ni anillos ni dientes de oro.
Solamente que nos gustan los cálculos y nos divierte que se hable tanta chicuca.