La disyuntiva de un Bumangués


Bueno, realmente el señor de la disyuntiva no es el único. Eso es el resultado de dos proyectos implantados en la ciudad sin haber sido planeados concienzudamente. Ambos con pésimos resultados (nunca realmente cuantificados ni cualificados) y que por sus amplias afectaciones no han sido de buen recibo por la mayoría de los ciudadanos.

El de Metrolínea luego de diez años, se puede afirmar que es un proyecto de transporte que perfectamente puede reclamar la paternidad del mototaxismo y la piratería en el transporte público. Les quitaron a los ciudadanos las rutas de transporte ofreciéndoles un servicio más lento y costoso tanto en dinero como en tiempo, y se extrañan por la renuencia de los ciudadanos a utilizar el servicio. Y eso sin contar la forma inelegante como sacaron del transporte a una gran cantidad de propietarios para dejar todo en unas pocas familias. Lógico, beneficios para unos pocos…

El de las ciclorrutas, aunque aún es muy temprano para evaluarlo, ya está dando señales de lo que vendrá con la “nueva normalidad”. Pese a la disminución de los viajes dadas las medidas para combatir la pandemia y a la fuerte baja de la economía por la misma razón, se han visto los efectos negativos en los inmuebles en el entorno inmediato de las ciclorrutas.

Si se compara con lo planeado con lo ejecutado los cambios son considerables y el costo de la ejecución supuestamente ha debido ser inferior. ¿Devolvieron dinero los contratistas? ¡JA!

Esperemos un par de años para que se conozca la dimensión del daño que le hicieron a Bucaramanga. Y así poder analizar la aparente disyuntiva.

Posdata: Y aún se les llena la boca diciendo que fueron asesorados desde Holanda, por cierto ese país ya no se llama así. Asunto tan verídico como el queso Holandés de Alpina que hacen en Sopó.

Un Recorderis: Para los propietarios de los predios colindantes a las Ciclorrutas se les recuerda el artículo 128 de la Ley 388 de 1997 que determina lo siguiente ARTÍCULO 128. COMPENSACIONES POR OBRAS PÚBLICAS. Cuando con la construcción de una obra pública, se lesione el patrimonio de un particular habrá lugar a compensaciones siempre y cuando los particulares afectados sean vecinos colindantes de la obra, soliciten al municipio su compensación y demuestren que con ella se lesiona su patrimonio de forma permanente, en los términos que establece esta ley y su reglamento…” Por si las moscas.

 

Con la ciudad no se juega (1)


(Y con sus habitantes menos)

Empezamos una serie de análisis del proyecto de las ciclo rutas de Bucaramanga

Mirando las obras de la ciclo rutas en Bucaramanga y percibiendo el inconformismo de amplios sectores de la comunidad quedamos con la duda si al final del proceso nos vamos a parecer a las carreras de descenso de ciclistas, a Saigón o a Valledupar.

Saigón

Montaña del infierno

Valledupar

Para ello analizaremos quienes son los actores del génesis, formulación e implementación del proyecto proyecto. Por ello nos dio por escarbar en la red, en archivos y por las calles para encontrar una explicación a ese aparentemente inexplicable proyecto. Investigar los diversos actores y sus roles, la fuente de los dineros y sus flujos, los estudios o las carencias de ellos, los principales argumentos a su favor y en contra; en fin todo lo que pueda darnos luces sobre ese proyecto a primera vista bueno pero que tiene a muchos ciudadanos inconformes.

Iniciamos por los actores, Según la página de la alcaldía son los siguientes:

En su orden son:

1. La Oficina de la Bicicleta DTB de la dirección de Tránsito de Bucaramanga,

2. ONU HABITAT (ONUHabitat es el programa de Naciones Unidas que trabaja por un mejor futuro urbano. -¿En serio?)

3. El Área Metropolitana de Bucaramanga.

4. La Alcaldía de Bucaramanga.

5. despacio. (Ver acá) Sobre esta trataremos en la próxima entrada.

Nos pusimos en la tarea de averiguar como proyectan estos actores en el tiempo la evolución de las ciclo rutas, y hemos encontrado algo que nos parece absurdo (como casi todo en ese proyecto).

Por un lado para el año 2025 se espera intervenir un alto porcentaje de vías como se observa en este mapa

Según el Documento la Estrategia de la Bicicleta de los cerca de 20 km de vías intervenidas en el 2019 se pasará a 100 Km en el 2025, casi una de cada cinco vías como se observa en el mapa.

¿Todo para quienes?

Pues toda esa inversión para que solo el 2% de los viajes se realicen en bicicleta.

No queda sino preguntarse ¿Y el resto de los mortales? ¿Y a qué costo?

Por eso desde acá hemos opinado que si bien estamos de acuerdo con que se implementen sistemas y espacios para los ciclistas y especialmente para los peatones, pensamos que el enfoque actual es equivocado, clasista, excluyente y le falta rigor técnico.

Próximamente: Análisis de la parte técnica, de seguridad y “diseño” de la propuesta. Igualmente análisis de las fallas jurídicas del proceso que pueden dar al traste con el proyecto.

Cuando no se sabe nada del diseño de vías


Por nuestras críticas a los diseños y el general a la implantación del programa de las ciclo-rutas hemos resultado interactuando en Twitter con una cuenta llamada @Ciclaramanga 

Confesamos que nos tenía un poco despistados la forma en que argumentaban en esa cuenta. En algunos casos la cuenta se contradecía y en otros razonaba de una forma a nuestro modo de ver errática. 

Veamos un par de ejemplos:

El dizque pavimento de baja densidad

El Radio de Giro de 90 grados

Por un momento pensamos silenciarla, pero por su evidente cercanía a los  gestores (o por estar bajo el patrocinio de…) continuamos la interacción. Nos tomamos el penoso trabajo de alimentar con sus trinos con respuestas, en un software para analizar la cuenta. Los resultados sorprendieron. Hay que tener en cuenta que el software arroja resultados probabilísticos. (Entre paréntesis nuestros comentarios). Veamos:

 

  1. Analizando el estilo, gramática y vocabulario se detecta que la cuenta la escriben al menos tres autores. 73,61%. (Es lo que llaman un colectivo, o más recientemente una bodega, cuyo objetivo es generar “ruido” en las redes sociales).
  2. Si se descarta la anterior opción y se trata de un solo autor, este parece de un trastorno de personalidad: Delirio de grandeza esquizoide. 64.92%. (O un troll. No me sorprendería).
  3. El autor (o los autores) es de clase media alta, con una mezcla no decantada de ideas de izquierda y de derecha, con tendencias a desechar las opiniones ajenas. 78,23% (Por su maniqueísmo y forma de ver todo es blanco y negro encuadraría dentro del fascismo italiano o los Guardias Rojos de Mao).
  4. El autor tiene directos intereses monetarios en la ejecución del proyecto. 52,45% (Solo así se entendería esa argumentación bobalicona y traída de los cabellos de ‘pavimento de baja densidad’ y el radio de giro de 90 grados).

 

Seguiremos entretenidos con este loco software.

Algún chambón está haciéndole daño a la administración



Ya nos lo habían advertido: En el Parque Turbay de Bucaramanga van a hacer las mismas cagadas que hicieron en el Parque Solón Wilches. Y si. el ignoto contratista y el disimulado contratante instalaron bancas y cestas de basura en el destartalado parque, sin medio arreglar los pisos. Si eso hubiese sucedido en una obra de la Constructora HG, no nos imaginamos el arrecherón del actual alcalde. Pero como se trata del sector público….

Tiene razón ese chistoso que dijo que nuestro alcalde se parece a Messi: Solo trabaja bien en el sector privado.

Nota: Es chistoso que ese parque que la construcción de la carrera 27 dividió en dos dejando un “abajo de la 27″ y otro”arriba de la 27”, refleje el criterio clasista de los bumangueses de dividir la población de la ciudad según su situación geográfica respecto a las carreras 15, 27 y 33.