Azadones en la Calle


Caminando por la calle 42 de Bucaramanga, vemos unos objetos extraños, a acercarnos, sin poder identificarlos, damos una vuelta a su alrededor y descubrimos una placa. Se trata de una obra del maestro Guillermo Espinosa.

Data del año de 1987, cuando los constructores estaban obligados a dotar el espacio público en cercanías de la edificación que construían de una obra de arte. Todo iba muy bien hasta cuando a alguien se le ocurrió crear un Fondo para el embellecimiento del espacio público por allá en 1989. Toda construcción mayor de 2.000 metros cuadrados debía aportar el equivalente al 60% de lo facturado por concepto del Impuesto de delineación y Urbanismo al referido Fondo.

Y sucedió lo inevitable. Cuando el Fondo empezó a llenarse, los políticos le echaron el ojo.  Y aún se sigue cobrando aunque el Fondo fue liquidado. Con el POT del año 2000, el área construida en el municipio de Bucaramanga se como mínimo aumento el 200%, con esos ingresos podríamos calcular que el espacio público de Bucaramanga tendría tantas obras de arte como Venecia durante su Bienal. Pero…

Solo nos queda la cháchara del actual alcalde que dice que “El Espacio Público es la Piel de la Democracia“.

(Se puede hacer click en la imagen para leer los textos de las caricaturas). Pura carreta, pintura y demagogia. Bueno, lo único que hicieron fue regalar el espacio público, vendiéndolo o como hicieron en al frente de la Funeraria San Pedro.

Citan licencias vencidas el siglo pasado para hacer un cerramiento o que presuntamente licencia la oficina de planeación mediante un oficio del 1 de octubre de 2018.

Afortunadamente a esta administración solo le resta 196 días. ¿Aguantaremos?

Anuncios

La casa estrecha


Un antiguo callejón convertido en una vivienda con todos sus espacios. Y con una llamativa fachada.

¿Espejismo?


Recibimos una fotografía y un texto que transcribimos parcialmente a continuación.

Despistado al mirar hacia atrás mientras viajo por la carrera 27 de Bucaramagna al ver un movimiento raro. Si, parte de la motocicleta se movía al veres. Ya más concentrado, veo que el “pato” o pasajero de la moto lleva un gran espejo. Bueno es normal en Bucaramanga en dónde como dicen por acá los pingos: “Tránsito no sirve para un sieso“. (Y no se tatra de Doña Trántiso la que vendía hormigas en la plaza central, hablan de la autoridad(?) de tránsito).

Eso si es una situación de riesgo como dicen los geólogos de La Nueva Asociación de Urabnistas Disléxicos Pensianodos,

La Isla de Malpelo


Malpelo así se llama la lejana y solitaria isla colombiana en el Océano Pacífico. Acá un presentamos un hermoso video de su exuberante fauna submarina.