Una especie de tostador solar


Mi amigo el autodenominado Conde de Morrorico una vez me dio su opinión respecto a esos vidrios teñidos con que envuelven los edificios hoy en día y particularmente esos de color azul como de radiografía velada. Él decía muy seriamente que alguien había dicho que si el Regguetón tuviera color, sería de el color de esos vidrios celestes. ¿Y a qué viene esto? Pues que como por estos latitudes ecuatoriales, ese cuento de la asoleación no lo estudian los arquitectos en sus diseños, pues para la mayoría el “sol viene desde arriba”. Lo cual no es ni medianamente cierto. Veamos una fotografía ejemplarizante.
Se trata de la parte posterior del Edificio Normadía, visto desde la salida del desapacible pasaje comercial que llaman “Metropólitan“. Hay algo innatural en la vista y es la iluminación, pues pese a que las sombras indican que la foto fue tomada luego de las tres de la tarde y el sol está detrás del horizonte de edificios, en algo se refleja y alumbra la fachada del Edificio. Delicioso el calor  que deben sentir…

Presumo que ese edificio fue diseñado en la frescura del altiplano y el diseño lo aplicaron sin tener en cuenta los puntos cardinales ni el paso aparente del sol por la bóveda celeste. Siendo así les puede servir para cualquier sitio del país. ¡Y ojo! El edificio es igual de agresivo por todos sus costados. Eso se puede comprobar entre las siete y ocho de la mañana, al lado de la Gorda Empelota del Parque San Pío, en la parada buses, taxis colectivos, mototaxis y busetas.  (Para los puristas: Junto a la “Mujer de pie desnuda” de Maese Botero en el Parque Guillermo Sorzano, en la parada de Metrolínea). Allí se puede observar esa luminosidad con toques de extraterrestre, que genera el “Metropólitan” ese recientemente inaugurado centro de negocios con nombre de billar tradicional.

(Recibo fotos)

1 comentario

  1. gasolina

    Qué joda tan increíble loco. ¿Y ahí qué? ¿A llorar al mono de la pila?

    Claro que ya qué: el mono se murió de tisis hace rato y la pila se desbarató cuando le cayó encima la escultura de Marbell.

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