Bucaramanga sin mapas en la red (Primera Parte)


Uno de los primeros mapas de Bucaramanga, probablemente del Siglo XIX. En el costado derecho se alcanza a ver el Llano de los Ordóñez (Hoy la Ciudadela Real de Minas)

Parece que la pandemia también afectó a la cartografía de Bucaramanga. Hasta el año pasado veníamos gozando de unos buenos servicios de cartografía digital en Bucaramanga y su área metropolitana. Esa herramienta tan práctica para profesionales y estudiantes, y por cierto tan necesaria en esta época de teletrabajo, no está al alcance de los lugareños interesados-

El POT en línea del Municipio de Bucaramanga desapareció, no propiamente por arte de magia, sino por falta de pago. Al tratar de ingresar a la dirección WEB.Se obtiene esta respuesta

Lo que se obtiene al consultar el POT en línea del Municipio de Bucaramanga

No deja entrar a consultar, por la simple razón que el municipio no ha renovado la suscripción a ESRI. La situación es peor para los otros municipios del área metropolitana, que ni siquiera tienen o han tenido ese servicio en línea. Los burócratas siempre han tenido la tendencia a manejar en secreto esta información (de pronto para sacarle algún provecho personal), los técnicos entre los que nos incluimos, consideramos que esa información, siendo parte de una norma, debe ser de dominio público. Gratuita y de fácil acceso a todos los habitantes, como la letra y la música del Himno Nacional. Bueno, a no ser que a alguna senadora se le ocurra patentarla como sucedió con la fórmula de la panela. En países más avanzados esa información se puede consultar hasta en los supermercados.

Pero ahí no para la complicada vaina, el enredo viene más embrollado cuando se mezcla con lo catastral. Pero antes de continuar, una historia de la cartografía de Bucaramanga. Lo catastral lo veremos en la segunda parte.

Realmente el primer plano cartográfico técnico de Bucaramanga surgió a mediados de la década de 1940, cuando se intenta tecnificar el crecimiento de Bucaramanga. Allí nace el Plano Regulador y posteriormente la Oficina del Plano Regulador. Obvio, siguiendo las recomendaciones del urbanista vienés Karl H. Brunner a quien habían contratado para trazar el Plan Regulador de Bogotá y a hacer unas recomendaciones a unas ciudades (pueblos grandes en esa época).

Tristemente en la alcaldía de Bucaramanga no quedan recuerdos o memoria de esa información y en general de los procesos de planeación urbana y licenciamientos. Preguntamos y esto es lo que pudimos averiguar: Por varios motivos, el primero cuando se demolió el edificio de la alcaldía por allá a inicio de los años 70, se envió lo que era la Secretaría de Planeación junto con su archivo a las antiguas instalaciones del aeropuerto Gómez Niño, allí duraron un tiempo y cuando tuvieron que venir a estrenar edificio nuevo, les pareció que no debían traer todo de regreso y quemaron parte del archivo. Sin embargo, entre todos los documentos cartográficos se salvaron unos muy hermosos, eran unas copias del Plano Regulador. ¡En papel tela! Así no se deformaban al pasar por los rodillos para copias heliográficas, ese sistema antiguo que funcionaba con amoniaco y producía unas copias de tinte azul. (Por eso los gringos a los planos los llamaban blue prints).

También había unos originales en papel mantequilla de un costosísimo levantamento topográfico que sirvió para elaborar las “tiras” de topografía que eran unos rollos largos de cuarenta centímetros de ancho por cinco o seis metros. Parecían papiros egipcios.

Del plano regulador hace poco Jorge Figueroa publicó en Twitter una copia de un plano de propaganda de Cervecería Clausen de 1947 que evidentemente se basó en el plano regulador.

Plano de Bucaramanga de publicidad de la Cervecería Clausen de 1947

Por allá en los años 50 el entonces el Ministerio de Obra Públicas hizo un estudio sobre la erosión de la meseta de Bucaramanga, que contenía una secuencia del avance de la erosión. Los planos se han mostrado en las redes y otros estudios sin citar la fuente. Ese estudio terminaría con la creación de la CDMB, entidad que en sus inició contrató una cartografía de la zona del alcantarillado, su misión inicial antes de caer en manos de los Fredys y Bernabés, la cartografía sirvió entre otras cosas para planificar el estudio del desarrollo de la Meseta de Malpaso, que elaboró el Arquitecto Fernando Liévano, en épocas del Código de Urbanismo BFG.

Plano inicial del estudio del Ministerio de Obras Públicas de la erosión de la meseta de Bucaramanga.

Y la otra razón por la cual se ha perdido la memoria del desarrollo de Bucaramanga: Por el incendio del edificio de la alcaldía durante el gobierno del nunca bien olvidado Néstor Iván Moreno Rojas. Allí se perdió toda la cartografía, buena parte de los archivos de licencias y quién sabe qué secretos oscuros más.

Y luego del incendio del edificio, nos cuentan que el archivo de licencias de construcción ha tenido una triste paseadera como esa historia del Judío Errante. Cuentan que ha deambulado por varias edificaciones viejas tomadas en arriendo por la alcaldía hasta que tienen que trastearse. El trasteo de planos y licencias pasó por el antiguo Colegio del Pilar, por la carrera 14 entre calle 33 y 34, por en la esquina de la Calle 37 con Carrera 13. En la carrera 13 ha estado como en tres sitios distintos, también en la Casa Luis Perú de Lacroix. Todos estos sitios compitiendo en acumulación de suciedad, desorden y un polvero terrible. Dicen los que lo han visitado que esos documentos están repletos de hongos.

Lo único que medio se conserva fueron unos archivos que se microfilmaron por allá a finales de años 80, cuando Gabriel Hernández fue director del entonces DAP, en la alcaldía de Alberto Montoya. Afortunadamente se tuvo la precaución de dejarlos en depósito en la UIS, y no se quemaron. Suponemos que a estas alturas ya se los apropió la UIS. En la Alcaldía no han entendido la importancia de preservar ese patrimonio documental impreso.

Continuará…