Efectos colaterales del nuevo POT de Bucaramanga


Los tecnócratas desde agosto del 2010 señalaron que en el Plan de ordenamiento Territorial (POT) de Bucaramanga iban a plantear una serie de acciones tendientes a bajar el costo de la tierra. (Aunque no lo expresaron se pudo adivinar que más a unos que a otros). Y que lo harían bajando la edificabilidad o los aprovechamientos del suelo urbano, y para algunos una estrategia que haría palidecer a nuestro vecino Nicolás Maduro.

Bien. Y todos quedaron muy contentos con el cuento ese de “la hoja de ruta para los próximos 15 años para Bucaramanga” y con el embeleco de la fórmula que solucionaría mágicamente la movilidad, la sostenibilidad ambiental, el porcentaje de áreas verdes, la habitabilidad y el ingreso de todos.

Algunos advirtieron que al aplicar todos los remedios al tiempo iban a matar el paciente. El primer efecto que se ha advertido ha sido que el precio de la tierra aún no han bajado sustancialmente. Eso si se ha presentado un aumento inmediato en el costo del suelo en los restantes municipio del área metropolitana de Bucaramanga. Allí donde los previsivos grandes constructores compraron con antelación casi toda la tierra urbanizable.

Pero como los tecnócratas tramaron a los políticos, a estos les cayó el honor de ser quienes aprobaron la norma. Y al iniciar la administración municipal el programa de renovación Santo Tomás con un acentuado tinte confiscatorio, los ciudadanos ya escogieron sus chivos expiatorios como lo muestra este volante que circula en la ciudad.

Los_comuneros

Claro que le apunta a la Valorización, la cual no fue aprobada por la totalidad de los actuales concejales. Aunque realmente lo que les preocupa es la desvalorización de sus propiedades, por los cambios normativos y esa oferta extorsiva que les formulan, para que luego la plusvalía del desarrollo se la ganen los grandes constructores (A eso se le llama gentrificación).

¿Y los tecnócratas que planearon esto? Cagados de la risa. Incluso uno de ellos ante las críticas en un foro, empezó su exposición con una diapositiva de PowerPoint que decía “Nadie es profeta en su tierra”. (Para algunos la planeación urbana es sinónimo de hacer presentaciones en PowerPoint).

Próximamente se publicará en este blog el caso de uno de ellos que haría sentir vergüenza al par de muchachos que participaron en el conocido asunto ese de la zona franca de Mosquera.

P.S. Y tranquilos que los señores de los Comuneros no están solos, igual receta les aplicaron a los barrios Gaitán, la Concordia y extensos sectores del Ricaurte.

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