Defendiendo lo indefendible


Me encuentro en la prensa de ayer con una noticias

imga128

El ingeniero Porras coordinador de los estudios y diseños de Metrolínea parece que le está echando “la culpa al sofá”. Es evidente su esfuerzo por eludir su responsabilidad en la estrambótica toma de decisiones que han llevado a este sistema de transporte y a la ciudad una desesperante inmovilidad. Asegurar que la los problemas de Metrolínea se deben al auge de compra de vehículos es poco menos que tratar de engañarse y engañar a la ciudadanía. Vea acá una tercera opinión al respecto. Para aquellos que participaron en el proyecto o al menos en la cúspide de la pirámide de la toma de decisiones fue muy claro el peso específico que tuvieron e el ingeniero Porras y el arquitecto Narváez en las decisiones. Ahora, no se puede afirmar que exista un único culpable. La intromisión de los políticos es para no olvidar, tanto de los del nivel nacional, determinando la contratación, como los extorsionistas del nivel municipal, adornando el proyecto con obras ajenas a la naturaleza del proyecto principal para posteriormente “sacar pecho” ante sus electores. ¿Y qué decir de carretudo, destituido y nunca bien olvidado alcalde Fernando Vargas? ¿Cuánto dinero se desperdició en el diseño del Metrocable que iba a colgarse de unos terrenos que estaban cayendo? (Para desgracia de esta que se las tira de ciudad, ahora resulta que el tal Vargas quiere lanzar a su hermano de candidato a la Alcaldía para terminar de raspar la olla). No se puede olvidar tampoco al pelele primer gerente que tuvo la entidad. (También destituido por vicios de contratación, en el contrato con la firma recaudadora).

No se nos olvida que el pico y placa o restricción a los vehículos por el número de placa o matrícula se implantó en Bucaramanga a raíz del inicio de las obras de Metrolínea. Y como ese impuesto disfrazado que llamamos el 2 por mil, el pico y placa (o matrícula) llegó para quedarse. Ahí empezaron a sacarle el quite a la norma, primero se dejó sin efecto a las camionetas de estacas por tratarse de elementos de trabajos, y a los adinerados a comprar esos vehículos para eludir la norma. Así se veían esos traquetomóviles vehículos con el platón cargados de parlantes o con el mismo sellado con pinta de no haber cargado ni un grano de arena. El que no, pues a comprar otro carro, con un único criterio de selección: El número de la placa equivalente a un día distinto a la restricción.

¿Y los de menos recursos? Ahí. Hasta que sacaron de circulación más de 800 buses y eliminaron las rutas de buses convencionales que les servían a la gente, reemplazándola por un diseño “UIScentrado” como si la UIS fuera el ombligo del mundo. (Algo que se va a acentuar, pues con la construcción de la estación UIS el sistema dependerá para su funcionamiento del clima académico de la Universidad Industrial de Santander). Y la gente escasos recursos se vio obligada a buscar alternativas; La compra de motocicletas (Ahora como que las entregan por la compra de un tamal) y  ante la necesidad de desplazarse de la vivienda al trabo y al estudio floreció para quedarse el transporte pirata. Hoy en día si uno esta parado en el sardinel esperando para cruzar las carreras 22, 27 o 33, le llueven ofertas de llevarlo en taxi, motos, en furgonetas, en vehículos particulares  que pasan anunciando sus servicios: “Girón, Girón, Piedecuesta, Piedecuesta”. Con el tiempo y con el incremento exponencial del número de motocicletas el tráfico en la región va a quedar como el la capital de Vietnam.

A nosotros nos han resultado genial esos errores de diseño del trazado geométrico del Metrolínea. Nos sirven para mortificar a los ingenieros que conocemos asegurando que es lo mejor que se ha dado en la historia del país.

estrabismo

Peligroso si es. Parecería que diseñado por, ¿Quién? Ni idea.

Claro para dar paso a un retorno que como dice un amigo, no sirve para un sieso. Por ello la autopista se llenó de grietas.

En una época se utilizó para estacionar los buses de una extinta ruta llamada P4.

¿Y el trazado de las rutas y vías exclusivas y la prioridad para los buses para estar entrando y saliendo del carril exclusivo, de quién es culpa? ¿De la compra de vehículos particulares? ¿Y las trampas de los ciudadanos al recaudo?

Los políticos se lo toman como un juego.

A Metrolínea la seguimos llamando SITM (Sistema Integrado de Transporte Masivo). ¡Ilusos! No es un sistema, no está integrado, no transporta y si moviliza menos del 15 % de la población, decirle masivo es un mal chiste como en este chiste que dijo el exalcalde Fernando Vargas. El que quiere perpetuarse por interpuesta persona. El de los anuncios incumplidos como en este en una entrevista de fin de año anuncia que irá a trabajar en Metrolínea.

Como un recorderis va el cronograma inicial de Metrolínea.

Y el alcalde actual dice que en diciembre del 2015 entregará todas las obras que prometió. Lo que prometió. Y lo que va a entregar. Y no se le cree.

En el fondo todos somos culpables del mal funcionamiento de Metrolínea, pero tenemos la enfermedad de la “sacaculitis” para reconocerlo.

3 comentarios

  1. El comentador

    Buen análisis, en general me gusta lo que se publica en este blog, aunque a veces se caiga en la especulación.

    En lo que respecta al diseño geométrico del retorno en Provenza quisiera comentar que tuve la oportunidad de conocer a detalle estos diseños debido a un contacto directo con el grupo Geomática, y precisamente una de mis grandes dudas era verificar cómo estaba plasmado en el diseño el retorno; pues resulta que lo que está en el plano de diseño que entregó la UIS a la alcaldía, no corresponde en absoluto a lo que está construido. La simetría se conserva completamente, y los peraltes no son tan pronunciados. Ahora la pregunta es, ¿cómo puede interventoría darle visto bueno a una via que termina así de mal?, bueno ese es el gran problema de corrupción en la mayoría de firmas contratistas, donde le llega la tajada hasta al que no la esperaba. Al menos al gerente de turno le abrieron procesos penales.

    Finalmente aconsejo que antes de afirmar algo como: “A nosotros nos han resultado genial esos errores de diseño del trazado geométrico del Metrolínea”, se debe estar seguro de lo que se está diciendo.

    Me gusta

  2. Dos cosas, una, el solo hecho de plantear ese retorno que no ha servido para nada y que disminuyó la velocidad de operación de la vía es un error- Segundo, independientemente de a quién se le eche la culpa de la planificación, diseños, ejecución y operación de Metrolínea el resultado es espantoso.
    Por otra parte, no se puede negar que los portales están sobre diseñados. Ni que el trazado de rutas es ineficiente.

    Me gusta

Trackbacks

  1. Porras y Metrolínea en El Espectador | Ni adentro ni afuera
A %d blogueros les gusta esto: