Allí estudiaron los verdaderos hermanos Martínez


imga099Cuentan que este antiguo edificio aún existe, aunque es difícil verlo ya que está embutido en el núcleo de una serie de edificios localizados en el oriente de Bucaramanga. Se construyó en lo que sido una especie de cantera de arcilla. Estaba en una explanada al otro lado de la loma del sector oriental de la pequeña capital de provincia, (Vea acá la fotografía), en la parte trasera de la llamada “Casa del Diablo”. El colegio es el Instituto Caldas, y la Universidad es la UNAB. Cuentan muchas cosas de la “La Casa del Diablo”, algunas equivocadas como una publicación del pasquín local (Vea Reescribiendo la historia local…), pero ninguna realmente increíble. Acá puede ver una versión. Acá otra menos adornada. Y otra relacionada. Lo único nuevo que ha descubierto, es algo viejo que la Casa está cercenada, le quitaron un pedazo para construir edificios y que originalmente era más pequeña como se observa en la imagen inferior. Don David era quien supuestamente había hecho el pacto con el Diablo.

Casa del Diablo

 

En esa Casa funcionó el Colegio Panamericano, funcionó inicialmente la UNAB, hasta que se trasladó a su sede actual, al principio como anexo al Instituto Caldas. “El Gallinero” le llamaba el Profesor Carmelo García, un español que dejó recuerdos en muchos estudiantes de lo que él llamaba el ‘bachillerauto’.

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Inicialmente el Instituto Caldas era un edificio escueto, sin cercas, muros o portería. El que quería estudiar iba a clases, o si no se podía largar para otro lado. En esos salones con cierta frecuencia se veía algo imposible hoy en día: unos épicos voleos de tiza en los que participaba casi todo el curso.

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Una de las cosas raras de esas épocas era que los mayores (los de 5º y 6º) podían fumar en los recreos, previo permiso de los padres. En el Colegio San Pedro fumaban en el sector entre la piscina y el mapa de Colombia y en el Caldas en un par de bancas alejadas de las canchas.

 

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Y si, como no tenía puertas en los recreo entraban los vendedores ambulantes de crispeta, chicharrón y boge, paletas y raspados. Con el tiempo se construyó la sede de la UNAB y se trasladó el Caldas ambos proyectos de Arquitecto Bumangués Rafael Maldonado, el colegio ahora tiene una cerca pero para que los ladrones no se roben los computadores. Y detrás quedaba el sector para actividades extras como la “Vuelta a la loma” y otras cosas que serán motivo de otra entrada.

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