El cablerío


ippResulta interesante que en el Plan de Ordenamiento se haya revivido de nuevo la propuesta de lograr despejar el espacio público de esa desordenada maraña de cables que cubren la ciudad. Y no son solamente los tendidos de la red eléctrica, está también la cada vez menos utilizada red telefónica, la red de alumbrado público, la red de los servicios de televisión por cable y un cúmulo de cables coaxiales abandonados de antiguas redes vecinales de parabólicas. Como se aprecia en la fotografía, los señores de la televisión por suscripción tiene la manía de colgar en esas redes rollos de reserva y otros elementos para mejorar o repotenciar la señal.

De la lectura del acuerdo se observa que se exige que todas las redes de media y baja deben estar enterradas al 31 de diciembre de 2020. Ahora habrá que esperar a ver como piensan financiar este programa o si nos lo van a transferir a los usuarios vía incremento de tarifas, que es la manera más fácil de hacer las cosas según los burócratas. De pronto nos cobrarán con un método parecido a como el que nos iban a aplicar los del acueducto con esa póliza exequial obligatoria. (A propósito, ¿qué pasaría con las investigaciones que anunciaron iban a hacerle al gerente del acueducto -chivo expiatorio- de los malévolos cerebros ocultos de esa idea?).

De la propuesta o mandato como es realmente, nacen una serie de preguntas: ¿Por qué tratan de pasar de agache (o soterradamente) el asunto del alumbrado público que un servicio a cargo de la municipalidad? ¿Se incluye la enterrada de TODOS los transformadores? ¿Hay espacio bajo los andenes para lograr este propósito? ¿Cuánto puede costar este proyecto?

 

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