Por la calle 42


Casa Garabato

Cada vez que camino por la calle 42 en Bucaramanga,siento que me hace falta la casa que llamábamos de “garabato”. De Garabato Puyana, pues allí vivía quien así llamábamos. Durante mucho tiempo estuvo pintada de blanco y de ella destacaba ese raro arco de la entrada era y un volumen cilíndrico que contenía la escalera. Por el costado oriental estaba el ingreso de servicio y a un costado el cuarto / estudio de Mauricio, pues era el nombre real de Garabato. Allí él tenía su extensa y envidiable colección de música.

 A principios de siglo,la casa pasó a ser una sede política, ni más ni menos desde ese balcón el nunca bien olvidado alcalde Iván Moreno, pronunció su famoso discurso de la victoria: el del vasito de leche. La casa luego fue pintada de amarillo mientras sirvió de sala de ventas del edificio que vino a remplazarla.

1 comentario

  1. Muy de acuerdo, esto trastorna nuestros referentes espaciales. Este sector ya pertenece a otra ciudad distinta a la que creíamos conocer. No sería inusual sentirse perdido entonces por esta calle.

    Permítame comentar además que he notado que la sentencia de muerte para una casa es volverse sede política de campañas. Luego de las elecciones siempre resultan cayendo sus muros….desde el principio son devastadores estos bienamados Señores.

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