Cuando no se tiene sino un martillo…


… todas las soluciones parecen puntillas.

semáforos

Esa frase que escuché o leí en alguna parte, de la cual no puedo recordar autor u origen, le cae como anillo al dedo al director de Tránsito de Bucaramanga (y de paso a la gerente de Metrolínea y al mismo alcalde de Bucaramanga).

La frase se puede interpretar como una sarcástica descripción a la manera simplista de enfrentar de forma muy convencional los problemas, y a la carencia de creatividad en el análisis y soluciones de los problemas.

Recordé esa frase a raíz de las declaraciones del abogado Rafael Horacio Núñez, el flamante director de tránsito que habla que con la aprobación del POT se solucionarán los problemas de parqueo, quien evidentemente desconoce que en ese proyecto de norma se cita y aplica la normatividad preexistente en el Acuerdo 065 de 2006 (Por medio del cual se establece el sistema de estacionamiento y parqueaderos en el municipio de Bucaramanga y  se dictan otras disposiciones”), que trata sobre estacionamientos y confunde las normas de planificación con normas policivas.

Igual sucede cuando el mismo funcionario dice que las obras deberán tener un plan de manejo de tráfico, y esto se aprobará en (la nueva panacea) el Plan de Ordenamiento Territorial (POT). De nuevo alguien no le contó que esa norma existe desde el 2002: Ley 769 del 06 de Julio de 2002 y fue reafirmado el la norma que rige las licencias el Decreto 1469 de 2010. (Ver nota al final)

Decreto 1469 de 2006. Artículo 26. Construcción de edificaciones para usos de gran impacto. De conformidad con lo establecido por el artículo 101 de la Ley 769 de 2002, las nuevas edificaciones y las que se amplíen o adecuen para el desarrollo de usos comerciales, dotacionales, institucionales e industriales que generen modificaciones al sistema de tránsito que impacten negativamente la movilidad circundante y la de su zona de influencia, o se constituyan en un polo importante generador de viajes, deberán contar con un estudio de tránsito aprobado por la autoridad de tránsito competente, en el que se definan las medidas para prevenir o mitigar los citados impactos.

 Estos estudios solo son exigibles en aquellos municipios y distritos cuyos planes de ordenamiento territorial o los instrumentos que lo desarrollen o complementen, hayan definido las escalas y condiciones en los que estos usos deben contar con el citado estudio, teniendo en cuenta los términos y procedimientos para tramitar su aprobación por parte de la autoridad de tránsito competente.

Los estudios de tránsito serán exigibles por parte de los municipios y distritos en el momento de comenzar la ejecución de la obra autorizada en la licencia de construcción.

Cuando de la aprobación del estudio resulten variaciones al proyecto arquitectónico se deberá tramitar la modificación a la licencia de construcción aprobada.

En este caso el martillo es la cuadriculada formación de abogado y las puntillas son toda una serie de normas que ahogan el sistema legal en Colombia. Por no ir más lejos, el alcalde Lucho Bohorquez sufre del mismo mal cuando dice que las comunicaciones 4G se podrán implementar solo con la aprobación del POT. Probablemente no conoce el actual, y sus asesores menos.

Y el otro martillo que tienen es el fiscalista: Poner a pagar a todo el mundo, como si eso fuera a solucionar los problemas de lo que ahora llaman movilidad (en una ciudad de trancones). Lo que será otro golpe al bolsillo de los Bumangueses. Pues a cada propietario de negocios, no importa desde cuando esté funcionando le aplicarán las normas constructivas de estacionamientos (un exabrupto, pues estarán aplicando retroactivamente la ley) y les cobrarán un valor por no tener parqueaderos. No imagino cuanto tendrá que pagar y como le resulte la cuenta al edificio de la Alcaldía o a la Iglesia de San Laureano.

Con esos dinero sucederá lo mismo que con lo que cada constructor que tenga una obra mayor de 3.000 metros cuadrados debe aportar al Fondo del Embellecimiento del Espacio Público, algo así como el equivalente al 60% de los impuestos de delineación y urbanismo: Esa plata parece que se va a la dimensión desconocida pues pese a la gran cantidad de construcciones en esta ciudad desde 1996, no ha visto una nueva obra de arte en espacio público, salvo la Gorda de Botero y el bodrio que llaman Marbelle (Vea acá el resucitado esperpento).

Pero eso sí, volviendo a la Dirección de Tránsito no se les ocurre siquiera reparar los semáforos dañados. O al menos sincronizarlos o volverlos amables al peatón ya que parecen diseñados para engañar al peatón y les dan vía al tiempo que a los vehículos, pues no dan tiempo al peatón para cruzar. Ni en modernizarlos, pues es sabido que el computador que supuestamente tiene Tránsito para manejar los semáforos tiene menos poder de cálculo que un teléfono celular de esos baratos que llaman “flecha”. Vea la historia acá.  Ni se les ocurre hacer campañas de cultura ciudadana, ni en cambiar o eliminar a los alféreces, que solo piensan en la pensión y no sirven sino para las tertulias y de escoltas en los desfiles fúnebres. Y así en todos los  campos de la administración: Todo se soluciona cobrando así sea un seguro exequial. Y si no se quiera gastar del presupuesto se piden donaciones a la empresa privada, (el presupuesto hay que cuidarlo ya que se avecinan las elecciones, digo yo), y por lo visto con las foto multas no dieron para comprar las lentes y por eso pasó diciembre sin arreglo de los semáforos. Claro, que si lo piensan deberían comprar de esos semáforos con tecnología LED, pero se saldrían del libreto, ¡cierto? Mientras tanto, el loco que rompió las luces verdes de los semáforos anda suelto por las calles de Bucaramanga.

En resumen: más normas y a pagar se dijo, mientras se espera a que los dañados semáforos no sigan confundiendo a los conductores.

NOTA: Acá en Bucaramanga, se copió de las normas de Bogotá (aconsejados por los asesores, como para variar) y a estos estudios se les denominó planes de implantación. En esto el municipio patinó y patinó normativamente (se establecieron en el artículo 4 del Acuerdo 018 de 2002 y se han reglamentado sucesivamente mediante los decretos municipales 240 de 2002, 046 de 2003 y Decreto 051 de 2005 que es el vigente). En ese tema si hay mucho que cortar, pues de la lectura del texto se ve que es un prerrequisito a las licencias, al contrario de lo que establece el Decreto del Orden nacional que regula las licencias, y se supone que de es0os estudios todo iba a ser color de rosa en cuanto al tráfico y el impacto de usos de establecimiento de gran impacto en su entorno. Los resultados están a la vista: De tres ejemplos grandes como son Megamall, Homecenter y el Cacique Centro Comercial, se puede decir que funciona bien uno de tres. En otro caso el dichoso se convirtió en una talanquera a la llegada de nuevos establecimientos (Caso la Panamericana – ¡3 años!). Eso por encima de la mesa, pues al ver que unos planes se aprobaban más rápido que otros, los chistosos decían que acá los planes de implantación no debían ser buenos sino muy “pulidos“.

3 comentarios

  1. Anónimo

    SEGÚN LO ENUNCIADO, EL GRAN PROBLEMA DE INTERPRETACIÓN DE LOS DIFERENTES TEMAS PLANTEADOS LOS SOLUCIONARÍA EN NUEVO AJUSTE, CREO DESDE MI ANGULO COMO DOCENTE DE LA CÁTEDRA P.O.T, , CONVOCAR A LOS ACTORES DE LA ALCALDÍA A ASISTIR A UNA CONFERENCIA PERSONALIZADA, PARA QUE ENTIENDAN E INTERPRETEN DE UNA ÚNICA FORMA QUE LA PROBLEMÁTICA NO TIENE NADA QUE VER CON LAS NUEVAS DISPOSICIONES DEL DOCUMENTO POR APROBAR.EL P.O.T ES UN INSTRUMENTO QUE SOLO SE APLICA DENTRO DE UN MARCO NORMATIVO INVOCANDO UNA NUEVA PLANIFICACIÓN DE CIUDAD

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  2. Jacqueline Carrillo Saltarén

    Excelente ilustración, es la realidad

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    • Gracias por el comentario

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