Y la amarilla era la casa de Sapín


CERC00024Era una casa del Barrio Bolarquí con un jardín enorme y de la que cuando uno pasaba por el frente a veces escuchaba el sonido de un piano. Parece que ahora lo único que se escucha es el gemir de la sirena de la ambulancia anaranjada de la Defensa Civil, la que no para de recoger a los motociclistas estrellados, tantos que hasta un periódico local vive de informar de esos accidentes. A propósito esos redactores tienen una sensibilidad…

 

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