Vieja, La Rosita


Una foto de por allá en 1978, más o menos tres años. Por los lados de dónde van a construir unos edificios de Oro Verde. Y explica el por qué pese al feroz aguacero de la semana pasada, por estos lados no hubo inundaciones o arroyos como en Barranquilla y por qué se iba llenado el hueco que están haciendo para estacionar vehículos en lo que era un parque; y por qué esa agua simplemente se fue al final de la antigua quebrada y ahí si inundó parte de la Diagonal 15.

Pues, como se observa la CDMB, en las épocas en que era una entidad realmente técnica y no un escampadero de varados políticos, construyó el Plan Maestro de Alcantarillado que entre otras cosas llenó el suelo de Bucaramanga de tubos de estas dimensiones. Cuentan los vecinos que cabía un Wolkwagen dentro de un tubo de esos. Mi analista de imágenes describió lo que se observa en la foto:

“Al fondo donde se ve ese portón sobre la 27 queda el club de caza y pesca, ahora es la venden caros carros Ford o Mazda. El Peladero a la derecha era el estacionamiento del restaurante Mateo  en Terrenos de la Sociedad de Mejoras Públicas, cuando era en realidad una “Sociedad de Mejoras Públicas” y no como ahora que se están volviendo constructores y esa vaina del parque una sucursal de “Cuadra Picha”. Si se observa se ven los restos del antiguo alcantarillado que iba por la parte baja de de la Quebrada la Rosita (Lo cual es lógico).

Los árboles casi los mismos, pues eso originalmente fue cedido como un bosque y espacio público. Eran otros tiempos, cuando los concejales  y tenía al menos cinco de cultura para calificar a la UIS, Bueno al menos sabían que sabían que era una universidad. A la derecha no alcanza a salir la Colombiana donde ahora el Concejal Christian Niño piadosamente recibe los diezmos, en una enorme iglesia de garaje.

Al fondo el horizonte cercano de las prolongaciones de la meseta y más allá Palonegro. No hay casi edificios, solamente se ven dos nuevos para la época. Cuatro o cinco años después ocurrió eso de la aparición del hueco en la 27 que se dice se tragó un camión. Eran otras épocas con menos pitos y congestión.

De todas formas si me gano la lotería y compro un apartamento en gringol, o si me lo regalan, me tocará pedir el parqueadero en máximo en el segundo sótano, pues como decía mi tatarabuelo: ‘sobre los cauces de ríos y quebradas no se debe construir, pues si hay algo pacientemente impaciente es el agua’. Detrás del Portón de la 27 había un terraplén y luego iniciaba la cañada de la Rosita, pasaba por debajo del Puente de la Cochera, en la carrera 25 y volvía a salir por cerca de lo que llaman 7 bocas, dicen que había un vampiro en la Rosita, pero como que tenía mas de Garavito que de Drácula; para vampiros los de las EPS de ahora.”.

Pa’ que vean. Siempre se aprende algo

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