El alunizaje de Neil Armstrong, según Gonzalo Arango


De una estrada previa a de este pinche blog, se vuelve a publicar la poesía que en 1969 al poeta Nadaista Gonzalo Arango  le publicaron, leyendo por encima (esa es maña vieja), el El Tiempo, lo que entre otras cosas le costó el retiro la expulsión de ese diario.

Para mí es prueba más que suficiente de la llegada a la Luna.

Según estaba previsto por
los computadores de la Nasa,
Siendo exactamente las 20:19
(Greenwich MeanTime)
en el Centro Espacial de Houston,
el selenauta Neil Armstrong
abrió la escotilla del “Lunar Module”,
descendió uno a uno, lentamente…
los nueve peldaños de la escalerilla
y puso pie en la Luna
a 330.000 kilómetros de su casa.
Era un momento eterno, ¡aterrador!
En una mano empuñaba la bandera
de su Patria. ¡El Colón de la Luna!
Lo embargaba una emoción tan tremenda
que no pudo evitarlo y soltó un pedo.
En la majestad del silencio selenita
delató la presencia del hombre en la Luna.
Aunque el incidente no estaba previsto
en el riguroso programa espacial,
pasará a la historia.
Fue un pedo sublime.
¡Nadie lo niega!

Gonzalo Arango

Increíble pero ni con Google encuentro el título.

Mas de Gonzalo Arango en este vínculo

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