Arte en el espacio público


En el que llaman Parque de las Palmas, se observa completamente vandalizado (y oxidado por las repetidas orinadas) esta escultura de John Castles. Ahora está adornado por unos vegetarianos andan ensuciando la ciudad con sus cretinoides y mal redactados escritos. Para la mayoría de los que van allí los fines de semana a dárselas de artistas y bohemios no es más que un orinal. Lo que deja pensando si el municipio de Bucaramanga (esta ciudad que sus gobernantes nos venden como competitiva y global) no tiene como cuidar y mantener este mobiliario. Y una ligera investigación confirma que toda licencia de construcción con área mayor de 3000 metros debe pagar a un Fondo de Embellecimiento del Espacio Urbano el equivalente del 60% del valor de los impuestos de construcción. Las preguntas ¿Aún existe el Fondo? ¿Los constructores están pagando esas sumas? Y si ingresa ese dinero a las arcas del municipio, ¿por qué no se les hace mantenimiento? ¿O por qué dejan construir algo tan inmundo como la zapatilla de San Francisco?

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