Muy sociables y gregarios


La semana anterior leí en EL FRENTE una nota sobre los males de la movilidad en Bucaramanga. El texto inicia así: “Daniel Páez Barajas, Ph.D., profesor de la Universidad de los Andes y especialista en transportes visitó Bucaramanga”, y finaliza con una frase que confirma que mi apreciación sobre los agentes de tránsito (los renombrados alféreces de tránsito), siempre he pensado que son una subespecie muy gregaria, muy buenos contertulios y que uno los suele encontrar reunidos en alguna tienda hablando mierda, luego de haber pasado media hora en un trancón implorando por que aparezca uno de ellos a dirigir el tráfico. La frase final del artículo es la siguiente: “Me sorprendió ver en esta ciudad en un solo cruce a más de 5 guardas de transito que estaban dando paso a un cruce no permitido, esos 5 agentes deberían estar en 5 puntos diferentes“.

Y eso que no los vio en manada (¿bandada? ¿recua? ¿enjambre?) En manada como cuando andan dizque haciendo operativos contra infractores de la restricción vehicular llamada pico y placa. En general el artículo del experto dice una serie de verdades de a puño, lógico, sin estudios es solamente lo analizado por percepción directa, algo casi vivencial que desde hace rato ha entendido el común de las gentes en Bucaramanga. Se exceptúan de este conocimiento las autoridades que hemos elegido para manejar este conglomerado, pues por la costumbre de andar en caravanas de carros blindados y con escoltas de motociclistas que les abren paso  en las vías congestionadas de la ciudad, ya han perdido la noción de lo que es el colapsado tráfico de esta área metropolitana.

Para quien este interesado en leer el artículo este es el vínculo Los Males de la movilidad en Bucaramanga.

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2 comentarios

  1. Carlos Uribe

    Bueno, conciso, elegante, vitriólico, veraz y con sobrada razón.l

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    • Gracias por la visita y el comentario

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