Burradas en la 27


Se dice que existe una ley no escrita a la cual le temen los ingenieros de vías y los urbanistas: Es la Ley fundamental de la congestión de las autopistas que dice algo así como que “A más vías más tráfico y más congestión”. Eso es algo que algunos centros de estudio y universidades han venido predicando desde mediados del siglo pasado. Lo que se explica por el hecho real que la gente conduce más autos cuando hay más vías sin importar cuanto tráfico haya. Así, resulta que la expansión de autopistas y vías incrementa la congestión vehicular al crear más demanda. Y el construir sistemas de transporte público no ayuda en nada, pues siempre habrá más conductores para ocupar las nuevas vías. Obvio, eso es el reflejo de las diferentes tasa de crecimiento de la población, del parque automotor y del sistema vial. Por supuesto que los expertos en “contratación” tienen una opinión diferente y se pasan todo el tiempo tratando de demostrar por medio de una costosa praxis lo contrario. En Latinoamérica el fenómeno es más acentuado y se repite en las las ciudades sin importar su escala.

Veamos un ejemplo local, la foto siguiente, tomada a las 6 de la tarde de un jueves en la carrera 27 de Bucaramanga sirve para analizar esa Ley no escrita.

La fotografía se tomo hace un año y medio aproximadamente, cuando hacía poco habían sacado los buses convencionales de la carrera 27. La vía anteriormente congestionada, experimentó un considerable aumento del promedio de velocidad, pues pocos vehículos la utilizaban. Esa dicha duró poco, ya que los conductores poco a poco fueron descubriendo las ventajas de no compartir la vía con el transporte público (bueno, excepto con los buses de Metrolínea, pero esos tienen paradas fijas y unas frecuencias que dan grima). Ya para mediados de noviembre del 2011, con la ayuda del cierre parcial del viaducto de la Flora, las colas llegaban desde la Puerta del Sol hasta el Parque de los Niños, en otras palabras, distancia cercana a los dos kilómetros y medio. Ya ahora se calcula la velocidad no por la física sino por teoría de filas de espera.

Mientras tanto en la Alcaldía de Bucaramanga…

Se lanza una genial propuesta, ¡Eliminar la restricción vehicular llamada pico y placa en la carrera 27! Bueno, si usted acaba de llegar de otro planeta, o es recién nacido, puede observar en este vínculo en lo que consiste el Pico y Placa. ¿Nota que el nombre proviene de restringir el tráfico en horas pico de los vehículos con una placa o matrícula terminada en un número determinado? Esto no lo deben saber los genios de la recua de asesores que han desfilado por la alcaldía en los últimos ocho años, pues acá la restricción desde el inicio no tiene que ver con los volúmenes de trafico diario. Acá se aplica el día entero, desconociendo las fluctuaciones diarias del tráfico, por eso el nombre de Pico y Placa no es indicativo del tipo de restricción, y con efectos perversos para los visitantes que quedan prácticamente retenidos en la ciudad si por suerte les coincide el día de su estadía, el último dígito de la placa y el día de restricción.

Y la propuesta de eliminar la restricción en una sola vía, (en rojo en la imagen inferior) mencionada de paso por las autoridades genera muchas dudas. ¿Qué pasa en las zonas aledañas o externas a la vía? (En amarillo en la foto inferior.

Permítanme adivinarlo. En las calles laterales estarán los alféreces de transito atalayando a los conductores para amenazarles con chantarles una multa. Para… Bueno supongo, para hacer los que hacen hoy en día. Pues siempre me he preguntado ¿que hacen esos grupos de señores en sectores de Cabecera del Llano temprano en la mañana? No creo que propiamente dirigiendo el tráfico. ¿Alguien sabe cuánto ha ingresado a la dirección de tránsito por concepto de multas? Lo único cierto es que los alféreces de tránsito. Por cierto un rimbombante plural que no indica la verdadera naturaleza del oficio de los señores, en la Bucaramanga antigua se llamaban policías o agentes de tránsito, ahora deben ser vigilantes de pico y placa, expertos en ‘movilidad’ u otro eufemismo políticamente correcto.

¿Por qué precisamente en la carrera 27? ¿Tendrá algo que ver que sea otra ruta de Metrolínea? ¿Será coincidencia el que se haya permitido el paso por los carriles exclusivos de la autopista y sectores de la carrera 15? ¿Cómo demuestra un ciudadano que acababa de salir de la 27 un ciudadanos que esté con restricción y sea detenido por decir algo por los lados del Hospital? ¿Se llenará de parqueaderos la 27?

Se puede afirmar que no existe una única solución al problema de la movilidad (o inmovilidad) de la ciudad, se requiere de un conjunto de las soluciones de distintos tipos: De infraestructura, de funcionamiento vial, de horarios, etc. Como decía un profesor haciendo un símil, el problema no es sólo de “anatomía o fisiología de la ciudad”, el problema y las posibles soluciones debe ser integral. Y las propuestas deben ser atrevidas e innovadoras pero no tanto… O al menos que nos las publiciten hasta tanto no estén más elaboradas.

Ahora tocará esperar la propuesta en extenso, aunque estoy un tantico escéptico, y la repitente directora de tránsito (o de inmovilidad) no me genera mucho optimismo que digamos, salvo que contraten a un verdadero experto. Y mientras tanto sigan mi consejo: hagan la mayoría de las vueltas a pie, así incrementan y renuevan sus contactos sociales, mejoran la salud y se divierten al apreciar este circo de cerca.

De antemano se ofrecen disculpas a quien pueda molestar este escrito.

REFERENCIAS: (Building More Roads Only Causes More Traffic).

La Ley no escrita es la Paradoja de Braess

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