A la Feria de acá sólo lleve tenedor que allá le dan cuchillo


Este chiste que ya se está volviendo viejo en Bucaramanga, sirve para titular esta entrada. Y para evitar la subjetividad de quien escribe solamente se procede a transcribir algunos asuntos aparecidos en los medios locales y en la internet y el internet (para estar a tono con la corriente de los escritores de moda).

Primero, el Logo de la Feria.

Algunos envidiosos dicen que esas obras nada tienen que ver con la Bucaramanga actual. Es que no son futuristas y agradezcan que no pusieron el cablelínea y el ambalse.

Otros se quejan del comportamiento de los asistentes a la cabalgata.

No se deben quejar pues al fin y al cabo los patrocinadores son los productores de licor.

La prensa tiene distintas opiniones. Para unos “la Feria sin Cabalgata no es Feria“.

La policia tiene sus observaciones: ‘El 85% de los participantes de la cabalgata estaban ebrios’: Policía

El oficial indicó que es necesario evaluar el comportamiento de los bumangueses en estos eventos, ya que en la cabalgata se registraron  “varios desordenes y se violó la norma que restringía el consumo de licor por parte de los participantes. Puedo decir, y es mucho, que sólo el 15% de los jinetes estaba sobrio. Por citar un ejemplo, a un jinete yo le incauté varias botellas de whisky cuando comenzaba el recorrido…”.

El general José Ángel Mendoza indicó que además se presentó maltrato a los animales. “Puedo decir que no fue un buen evento en materia de organización. No se trató de una cabalgata para promover la Feria de Bucaramanga o el comercio de equinos, como en un principio se promovió. Fue un lamentable espectáculo de poca cultura ciudadana. Insisto, si lo que se pretendía era formar el caos y afectar la movilidad de la ciudad, este evento lo logró, pero en ningún momento fue una cabalgata que fuera ordenada.  No se trató de un espectáculo cívico para la familia… ”.

Según estadística de la Policía Nacional, 11 jinetes resultaron con heridas, producto de caídas de caballos y yeguas, durante la cabalgata.  “Estas personas se cayeron de sus animales, en su gran mayoría, producto del alto consumo de alcohol…”.

El Comandante de Policía de Bucaramanga advirtió que a la línea de emergencia ‘123’, se  reportaron ayer 470 riñas, de las cuales 25 de ellas dejaron como balance personas heridas.

Sin embargo, de forma optimista y comparando con años anteriores el balance fue optimista: “En el primer día de ferias no se registraron muertos” Aunque hubo uno que otro incidente como dice la prensa.

Un total de 22 personas capturadas en flagrancia, 7 por orden judicial, 217 armas blancas incautadas, 5 armas de fuego sin permiso, 218 gramos de marihuana, 185 de bazuco y 67 de base de coca, es el balance que arrojó el comienzo de las Ferias de Bucaramanga, que arrancó el pasado viernes con el Concierto de Conciertos.

Los columnistas de la prensa tienen otra visión

Donaldo Ortiz Latorre el Lunes 12 de Septiembre de 2011 se pregunta ¿Aquí, quién manda?

No es que no amemos los caballos: “A caballo va el poeta…¡Qué tranquilidad violeta!”, es que por amarlos tanto queremos que de ellos no se abuse, no es que no nos gusten, por el contrario, porque los hemos montado toda la vida es que creemos que no hay que maltratarlos, pero precisamente, por ver tan noble animal maltratado por jinetes llenos de licor y de soberbia, estamos convencidos de que la cabalgata de Bucaramanga (¿quién la inventaría?) es un homenaje a la patanería, al lenguaje violento y al poder de algunos señores acostumbrados a ejercerlo a través de símbolos y desafortunadamente el caballo ha sido atado al poder desde Calígula y quizá mucho antes, por el hombre.

Puno Ardila, el mismo día aconseja a A los organizadores de la feria entre otras cosas dice.

Pues ya comenzó la tal feria, y cuando esto escribo la gente en la oficina está que corre porque en esta ciudad, cuyo peor problema es la movilidad, cerrarán las vías para que pasen los caballos, cargando bochinche, nada más. Entre otras cosas, ¿por qué los organizadores de este desorden no programan la cabalgata en los caminos veredales, a ver si, de paso, se fijan en lo mal que se encuentran esas vías? Además, el cagajón no molesta a nadie por allá; y se pueden emborrachar todo lo que quieran; y pueden amanecer a la vera del camino, que nuestro campesino sigue siendo honrado; y pueden poner sus norteñas a todo volumen, que a nuestro campesino ya se lo tiraron con esa porquería, así que no se quejará por eso.

Omar Rangel, describe La Feria de Bucaramanga

La feria de Bucaramanga es por estos días objeto de duras críticas y todo por culpa de la cabalgata. Es decepcionante que un espectáculo tan improvisado como el del pasado sábado se haya convertido en el acto inaugural de nuestra feria y, más que eso, en la imagen que muchos ciudadanos tienen de todo el evento. No es la primera vez que se organiza y la historia se repite; la Policía estima que el 85% de los participantes estaban ebrios, por lo que se generaron más de 470 riñas, los trancones ocasionados colapsaron la movilidad y a más de uno le pusieron los nervios de punta. En esas condiciones es mejor que la cabalgata no se repita.

Una vez más queda claro que en Bucaramanga el vacío de autoridad es grande. Después del paso de los caballos, las calles de la ciudad quedaron en un completo desorden, llenas de basura y de borrachos. Bueno sería que la nueva administración asociara los próximos eventos feriales con la promoción del sentido de pertenencia y cultura ciudadana, que tanto nos faltan para gozar de manera pacífica y ordenada, sin excesos y con menos alcohol las fiestas populares.

Ramiro Serrano el 15 de septiembre la describe como La feria recocha

Lo que no es concebible, es el grotesco espectáculo, que llamamos “Feria de Bucaramanga”. Estas se iniciaron con una cabalgata, donde la mayoría de sus chalanes en alto estado de embriaguez, maltrataron sus caballos haciéndolos trotar sobre el asfalto al ritmo de rancheras, licor, maicena y violencia por parte de los asistentes, generando además un caos vehicular por la usurpación autorizada de las pocas vías principales que tiene la ciudad, aumentando con esto el problema de movilidad.

Estas continúan con concursos de colas, camisetas mojadas y con espectáculos de artistas foráneos en la famosa “Carpa Cabaret”, patrocinados por las grandes empresas donde todos los años han sobresalido por los escándalos y heridos que dejan estas faenas. Como actividades minoritarias se deja el encuentro de colonias y el objeto principal que es la exhibición y comercialización de animales.

Y ESCRITOR ITO el mismo día considera que es un Espectáculo grotesco

Aunque mucho se ha escrito sobre la cabalgata, registremos que en la encuesta de este diario aparece que un 78% de los consultados no asistirá a ningún acto de la Feria. Y es que si un certamen ferial como el que celebra Bucaramanga se inaugura con un espectáculo que merece los peores calificativos, la ciudadanía con sobrados argumentos supone que si esta es la tarjeta de presentación, ¿cómo podrán ser los demás? Porque no hay derecho a que una montonera de irresponsables se dediquen todo un día a bloquear la ciudad, ostentando machismo y riqueza conseguida de afán, recurriendo al licor, a la maicena, a los aerosoles y espumas gelatinosas, al vocabulario soez y degradante, al comportamiento antisocial y desafiante, a la vulgaridad de hombres y mujeres que quieren fungir de ricos y de jinetes avezados cuando lo único que logran es demostrar sus bajos instintos atropellando y maltratando a un indefenso animal, a costa de sus payasadas y de su esfuerzo por sobresalir como el más desadaptado social sobre una cabalgadura. Ahí están los resultados dados por la Policía sobre riñas, muertos, heridos y maltratados. Ya habían ocurrido las protestas sobre lo mismo en años anteriores y se había prometido que este año, mediante rigurosos controles, habría orden, cultura, buenos modales, manejo humano para con los animales y respeto con los asistentes. Pues nada de ello hubo y por el contrario, la barbarie en todas sus expresiones se recrudeció para satisfacción y regodeo  de los insociales protagonistas de un espectáculo que, transmitido por televisión, deja a nuestra ciudad y a nuestra sociedad a la altura de la peor cloaca y ante los visitantes, el deseo inmediato de abandonar la ciudad.

Pa’ qué mas… Esperemos el fin de semana que se pondrá mejor… Entre otras cosas ninguno mencionó el uso y abuso que de la Feria hacen los politiqueros, recordemos que las elecciones locales se deciden en la Feria.

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