El concierto de Pablus Gallinazo


pablus El viernes y el sábado Pablus Gallinazo ofreció un par de conciertos en la Casa del Libro Total. La remodelada casona que fue en la que vivió con su familia y en la que probablemente compuso algunas de sus mejores canciones.
Se presentó acompañado de Tita, Eneas, un coro infantil entre las que estaban sus nietas y algunas sobrinas nietas y en sus propias palabras los ‘espantos’ de la casona.  Charlador, mamagallista, mordaz, satírico, en fin un par de horas agradables. Público de todas las edades y canciones que no todos conocían, como ‘El moco’, con el coro infantil y acompañado de las nerviosas carcajadas del público.

Un sensacional vallenato, imitando el quiebre de voz de Shakira, del que reclama la autoría, y que sabemos que nunca pasarán las enemil emisoras de vallenato de esta ciudad, y por supuesto menos en Valledupar, no cuenta la historia del robo de la custodia, en cambio cuenta la historia del robo del banco de Valledupar, entre otras cosas.
Algún despistado en varias oportunidades a gritos pedía la de Óscar Golden. Refiriéndose probablemente a esa canción que cuenta:
“… tus manitas de chica de los ángeles
con tu cuerpo sembrado de trigales
las pequeñas mentiras que tú dices
con tu boca de chicle…”
Y Pablus para complacerlo cantó “El Romance del Cacique y la Cuativa”.

El repertorio aparte de las conocidas “Viento”, “Soldadito de Plomo”, “Hay un niño en la calle y un diamante en el Baile”, “La Mula Revolucionaria”, “Silvestre Garavito” y “Copa al Sol brillante” entre otras. Y hasta compuso una especial para el cumpleaños de la esposa de su hijo Eneas que remató con la ya tradicional de ‘Cumpleaños Ramo’, esta si se la sabía toda la audiencia.

Divertida la historia que contó alrededor de San Andrés Island, una canción en inglés, su proceso de composición junto a Gonzalo Arango, y su sorprendente traducción al español ya que como dijo: “Acá en la Casa del Libro Total no hay subtítulos”.

Remató el concierto con esa que dice:
“El reloj se ha dañado,
Pero el hambre despierta.
Son las seis y en la puerta,
oigo a un hombre gritar:
¡Vendo leche sin agua,
vendo miel, vendo pan,
Y dinero no hay!
Por eso salgo siempre a caminar,
en busca de una flor para mascar…”

Un buen concierto.
En este vínculo se puede escuchar la canción el Moco

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